miércoles, 1 de junio de 2016

Inquisición a bordo de un tren con rumbo al sur.

Un viaje en tren rumbo a Bahía Blanca (Argentina) es la excusa que utiliza la dramaturga Griselda Gambaro para plantear una metafórica reflexión sobre las relaciones entre opresores y oprimidos.



Transcurre el Encuentro de Monólogos de Portuguesa en el municipio Ospino de este estado, es la noche de clausura y llueve densamente. Ello no detiene la labor cultural ni es obstáculo para el público, ávido de experiencias artísticas que enriquezcan su cotidianidad.

Así las cosas, el Centro Cívico Cultural de Ospino recibió la visita de la agrupación Proyectos en Ebullición (Distrito Capital), quienes presentaron el monólogo (a dúo) “Viaje a Bahía Blanca”, interpretado por la actriz Lucía Rodríguez acompañada por el actor (invitado) Héctor Rodríguez perteneciente a la agrupación MARTEX, bajo la dirección de Gonzalo Irigoyen Álvarez. La noche del viernes 27 de mayo del 2016, cercanas las 7:00 p.m.

Un tren transita cargado de peculiares personajes rumbo a la estación de Bahía Blanca, un tren rumbo al sur en cuyo interior suceden extraños acontecimientos que no son frontalmente expuestos sino más bien que se van dejando descubrir a pinceladas como en una pintura impresionista, y es que todo ocurre en un cuento, una historia contada por una actriz atormentada… por una mosca.

Emergen entre el entramado de acontecimientos, razones que nos plantean la necesaria reflexión en torno a las circunstancias de nuestro propio acontecer, individual pero sobre todo colectivo. Una actriz, un individuo escindido entre el afán de llevar a cabo su tarea y la necesidad ¿oportunidad? de solucionar aquello que le atormenta. Y por otro lado están los personajes del cuento, una “mayoría” que se considera dueña de la razón y ejerce su poder sobre un individuo, “una minoría” que no responde a las demandas de la mayoría, razón por la cual es tratado a la manera de la inquisición.

Concebida en clave de comedia, no es una propuesta fácil de interpretar ni mucho menos de conectar con el público, pero aún en medio de esas dificultades la intérprete (Lucía Rodríguez) luce una natural habilidad para la ejecución del monólogo y consigue provocar la respuesta del público sin apelar a la tentación de la risa fácil. Acompaña precisamente la palabra con el gesto y enfrenta de manera correcta las numerosas transiciones del personaje que marcan el ritmo de la obra, la participación de Héctor Rodríguez refuerza el montaje con un desempeño eminentemente físico que complementa la construcción de ideas sobre el escenario.

La dirección logra un trabajo austero, sin ambiciones efectistas ni grandilocuentes, con lo cual enmarca en forma precisa el desempeño de la actriz y aporta lo indispensable para una óptima apreciación del montaje.




Agradecemos a Proyectos en Ebullición por acompañarnos en Portuguesa con su trabajo y también a Rubén Uzcátegui por su empeño y esfuerzo para impulsar el Arte de Tespis en nuestro estado. A toda la gente de Ospino gracias por su receptividad con el Encuentro de Monólogos de Portuguesa 2016.

viernes, 18 de marzo de 2016

Entre la moral y la divinidad en "El cielo se puso rosa"



De comedia se viste una dramática historia en la cual se entremezclan deseos de reivindicación, sueños de libertad e inocente indiferencia que se estrellan contra divagaciones morales y doctrinarias. Si el cielo se vestirá o no de rosa es algo que tal vez no alcancemos a conocer, pero queda hoy claro que la vida no es solo blanco y negro, y ni siquiera rosa, sino multicolor inclusive a despecho de los más fundamentalistas.

Eso parece entenderlo muy bien Narciso (Manuel Sequera) cuando asume con ingenua inocencia las circunstancias particulares de su existencia hasta llegar a celebrar jubiloso algunos pasajes que Coromoto (Mercy Mendoza) y China (Evis Cuellar) consideran dramáticos.

Y allí, en el vértice sobre el cual convergen estos personajes, se plantean la nobleza, la verdad sin amagos de resentimiento, la libertad, como valores que trascienden circunstancias y nos hacen capaces de elevarnos de lo meramente humano a lo divino.

Un montaje que dirige Aníbal Grunn, con actuaciones correctas pero aún en proceso, Manuel Sequera debe cuidar la verdad del personaje y dar naturalidad al desempeño vocal mientras que Evis Cuellar requiere trabajar la clave de comedia y Mercy Mendoza evitar los acercamientos peligrosos a personajes anteriores.

Todo transcurre sobre una puesta en escena de intención retro o vintage más propiamente, muy divertida pero que no alcanza el nivel de mágica teatralidad al que nos tienen acostumbrados en estas producciones. La escenografía luce oscura y con espacios cuya utilidad no es del todo clara, además de la ubicación de elementos sin ninguna función específica. Quizá toda la fuerza del montaje se ha querido apoyar sobre los histriones en su interpretación de los personaje, aun así no está demás las revisiones al espacio y a los efectos empleados para ganar esa necesaria teatralidad que haría de esta obra una espectacular producción.

El cielo se puso rosa es un texto original de Manuel Manzanilla, llevado a escena en coproducción entre la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa y la Compañía Regional de Danzas de Portuguesa, con diseño de vestuario de Manuel Manzanilla y realización de Jeiruzka Perdomo. Su temporada ha tenido lugar en la sala Alberto Ravara del Centro Teatral de Occidente “Herman Lejter”, de viernes a domingo a las 7:00 p.m., entre el 10 y el 20 de marzo del 2016.

Un espectáculo que a pesar de los obstáculos logra conectarse con el público y que vale la pena ver para descubrir cómo fue que el cielo se puso rosa.

Recordatorio de una realidad latente: ¡Mátame mamá!

Quien conoce la dramaturgia de Elio Palencia sabe de su estilo y capacidad para enfrentarnos con los más duros dramas de la vida, esos que además implican un choque a velocidad de vértigo contra los muros de lo “socialmente aceptable”. Pero lo hace con textos irreprochables, llenos de una belleza literaria impecable. Así es ¡Mátame mamá!, una pieza para dos actores que nos pone de cara al conflicto de Andrés un joven portador de VIH y su madre Nubia, una docente jubilada que siente perdidos todos sus años de docencia si no logra transmitir nuevamente a su hijo, ganas de vivir.



La agrupación MARTEX le apuesta en esta ocasión a un texto profundo y emprende con gran responsabilidad la tarea de llevarlo a escena logrando una puesta despojada de efectismos y artificios pero plena de teatralidad, una escenografía minimalista, simbólicamente bien estructurada y un diseño de iluminación acertado para acompañar con precisión el desempeño de los intérpretes.

Gumersinda Hidalgo hace una brillante actuación en el papel de Nubia y logra, a pesar de la dificultad que supone un texto tan denso y extenso, manejar asertivamente el gesto y la postura, controlando impecablemente las transiciones emocionales que experimenta el personaje mientras Héctor Rodríguez alcanza dar a su personaje Andrés, la verdad necesaria para impactar y conmover al espectador, pero además, juntos generan la química necesaria para recrear lúdicamente la tragedia de esta familia enfrentada a una enfermedad con la cual se sufre mucho más en el plano emocional que en lo físico.

El director, Rubén Uzcátegui, ha concebido un espectáculo de grandes proporciones en un formato “listo para llevar” que sin restarle fuerza argumental lo hace accesible al público y con posibilidad de representación en cualquier espacio. Solo resta estar vigilantes al ritmo escénico, a la energía que emana del propio texto, para dejar fluir toda la belleza del espectáculo.

¡Mátame mamá! Hizo su primera temporada en la sala “Javier Villafañe” del Teatro Estable de muñecos Portuguesa TEMPO, entre el 10 y el 20 de marzo del 2016 a las 6:00 p.m.

La Escuela de Teatro y...

El show de Pochoclón

Son más de 50 años de trayectoria, toda una historia cuyos frutos y prodigios trascienden la geografía del municipio que la alberga: Guanare. Y la escuela de teatro “José Antonio Páez” que funciona y hace parte del abanico de opciones del Centro de Bellas Artes de Guanare, sigue infatigable en su labor de formar el relevo generacional del teatro en esta ciudad, la Atenas del Llano de Venezuela.



En ese hacer sin pausa se inscribe El Show de Pochoclón, un divertido juguete escénico para niños que integra técnicas de circo y teatro. Una propuesta sin grandes pretensiones pero bien cuidada en su estética visual e interpretada con honestidad que nos hace disfrutar de un divertido rato de esparcimiento, una pausa necesaria entre el ajetreo cotidiano.

jueves, 3 de marzo de 2016

Entre Barquitos, Farsa y Matinée

Febrero fue un mes de agitado movimiento para Guanare, una ciudad que respira arte. Ya desde comienzos de enero los preparativos del tradicional carnaval “Mascarada” cuyo calendario de eventos se dio a comienzos de febrero y, de inmediato, el teatro empezó a invadirnos desde diferentes espacios de la ciudad.



Empezamos la ruta en la sede del Teatro de Muñecos de Portuguesa TEMPO, que nos recibió el sábado 13 a las 6:00 p.m. para presenciar el remontaje del espectáculo musical “Barquitos de Papel”, texto original de Aníbal Grunn bajo la dirección de Rubén Uzcátegui en una producción de MARTEX.

Con variaciones en el elenco original, la agrupación logra mantener la magia original del espectáculo y salva con buenas dosis de teatralidad los obstáculos que opone el espacio donde se desarrolla el performance. Bravo por Martex que se arriesga y sigue siempre adelante!



La siguiente parada fue el domingo 14 del mismo mes de febrero a las 6:00 p.m., en la celebración de San Valentín nos fuimos a la Escuela de Teatro “José Antonio Páez” en las instalaciones del Centro de Bellas Artes “Amanda Muñoz de Urriola” de Guanare. Allí nos encontramos con “Los tres del matinée de las tres” de Armando Holzer bajo la dirección de Edilsa Montilla y con la participación de docentes y egresados de la misma escuela.

Una equilibrada dirección logra sostener con fuerza expresiva el sentido satírico del dramaturgo apoyándose en actuaciones muy honestas por parte de los histriones que conjugan hábilmente la expresión gestual y los parlamentos, que a pesar de lo prolongados mantienen la atención del espectador por su buen ritmo.

Destaca el uso de la técnica brechtiana en la conformación del espacio escénico y el manejo de los objetos que se amalgama con la estética Kitsch del vestuario y propone manejos conceptuales de la teatralidad en función del contenido expresado.



Cerramos el mes disfrutando la función de “Farsa y justicia del señor corregidor” la cual tuvo lugar en los mismos espacios de la Escuela de Teatro el domingo 28 a las 6:00 p.m. Texto de Alejandro Casona(Alejandro Rodríguez Álvarez), dirección de Alver Morón y con un elenco de docentes y egresados.

Una delirante comedia española que a través de enredos, mitos y recursos religiosos nos pasea por la flagrante astucia de un corregidor y su secretario en una historia que bien parece parodiar la cotidianidad venezolana. Estupendo montaje con una dinámica planta de movimiento y un talentoso plantel de intérpretes que administra con equilibrio y elegancia el gesto y la palabra.

Dos buenas producciones de la Escuela de Teatro J.A. Páez que nos dejan claro su propósito como formadores de las nuevas generaciones teatrales de nuestro municipio. En marzo seguimos la ruta!

Alberto Ojeda

jueves, 17 de septiembre de 2015

Teatro, en tres semanas, tres jornadas.



Después de un receso necesario retomo mi encuentro con las letras y el teatro en los habituales escenarios de nuestra Atenas del Llano venezolano. Así en el lapso de tres semanas nos encontramos con las dos más recientes producciones de la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa y una producción llegada de la capital del país con el equipo de ArtElite Producciones.



Comenzamos el viernes 28 de agosto pasado en las instalaciones del Centro Teatral de Occidente “Herman Lejter” de Guanare, en la sala “Federico Collado” a las 7:30 p.m. disfrutamos de la obra EL ANIMADOR, texto de Rodolfo Santana con adaptación de Aníbal Grunn en una producción de la CRTP en la cual actúan Aníbal Grunn y Wilfredo Peraza, dupla que ya viene compartiendo escenarios en “Compañeros de viaje” y “Robinson en la casa de Asterión”.

La dirección de esta obra está a cargo de Carlos Arroyo quien ha concebido un espacio surrealista en el cual se desarrolla esta especie de thriller psicológico de acento tragicómico que tiene un planteamiento de código cerrado para el espectador, cuya tarea consiste en sintonizarse con el contenido para digerirlo sin quedarse en la risa causada por algunas escenas.

Con habitual soltura y aplomo Aníbal Grunn desarrolla su personaje, que no sufre importantes variaciones a lo largo del montaje, mientras por su parte, Wilfredo Peraza se enfrenta al reto de interpretar diversos personajes, lo que le supone una dificultad frente a la cual no luce tan cómodo como en otras ocasiones.

El Animador mantuvo varias semanas de temporada con una fluida taquilla en virtud de que se trata de una producción bien hecha, como acostumbra la CRTP, pero que a mi juicio queda pendiente el cuidado de los detalles para consolidar la magia del teatro. La producción teatral en nuestro país se enfrenta a grandes retos, de eso no queda duda. 



Luego el 3 de septiembre nos fuimos a los espacios de Casacoima (sede actual de la Corporación Portugueseña de Turismo), en el casco histórico de Guanare, donde apreciamos el hermoso trabajo de interpretación que realizan las mujeres de la CRTP en el montaje LAS 8 DE RENGIFO, una recopilación de textos dramáticos de César Rengifo en los cuales la mujer aparece como personaje principal o eje determinante.

Seis fragmentos, seis historias, ocho personajes, ocho mujeres. Aníbal Grunn ha sido el responsable de esta recopilación que Julián Ramos dirige, en la ocasión de celebrar el año centenario del nacimiento de César Rengifo, connotado dramaturgo y artista plástico venezolano, cuya pluma supo retratar con vigor y belleza el momento histórico nacional y prefigurar de algún modo el devenir.

Estupenda interpretación de los textos de Rengifo hacen las mujeres de este elenco, conformado por: Evis Cuellar, Josmary Aponte, Mercy Mendoza, Erika Torres y Emilger Arroyo. Logrando transmitir la energía y belleza de los textos con toda su carga emocional. Un montaje en el cual la grandilocuencia cede todo su espacio al cuidado de los detalles que completan esta producción.



De Tennessee Williams es la obra EL ZOOLÓGICO DE CRISTAL, cuyo entramado quiere hacernos notar las divergencias entre lo ideal y la realidad dejando al descubierto la fragilidad de la condición humana.

La juvenil troupe de ArtElite Producciones (Caracas) ha asumido con entereza los riesgos de esta propuesta dramática, distante de nuestras realidades latinoamericanas pero que logra abstraer al espectador para centrarnos en la idea de que la vida humana, más allá de las diferencias culturales, es una misma siempre. Carlos Mendoza dirige, produce y actúa en este montaje acompañado de Gema Gómez, Marcos Córdova y Ana Karina Rodríguez. Logrando con sus actuaciones acercarnos y conectarnos con símbolos y referencias ajenas o lejanas a nuestro contexto pero comprensibles al estar acompañadas del ritmo y los gestos apropiados.

Un espectáculo que se agradece por cuanto logra imbuirnos en la magia del hecho teatral, nos abstrae de lo cotidianamente superficial y nos confronta con la frágil condición humana. De esta producción disfrutamos en los espacios del Museo “Inés Mercedes Gómez Álvarez” (IMGA) de la ciudad de Guanare, el sábado 12 de septiembre de 2015 pasadas las 7:00 p.m. En el marco de la celebración del 8vo. aniversario de la agrupación Medios para las Artes Expresivas MARTEX.

Así, en tres semanas, apreciamos tres jornadas de buen teatro, confirmación que a pesar de las dificultades, Guanare es una capital cultural por excelencia.

Alberto Ojeda

lunes, 24 de noviembre de 2014

El camino del odio nos conduce al cementerio.



Pocas veces la sociedad humana se da permiso para encarar, de frente y sin tapujos, verdades que cohabitan la cotidianidad y que, son dejadas al margen porque se antojan agresivas pero fundamentalmente incómodas.

El miedo es una de esas verdades, vivimos en una sociedad llena de miedo: al cambio, a lo diferente, al prejuicio, al otro, a nosotros mismos. El miedo se ha convertido en un enemigo silente, que apela a múltiples disfraces para infiltrarse en la vida y corroerla hasta su destrucción. Se nos atavía de moral, de costumbres, de arrogancia, de odio. Y cuando se convierte en odio entonces adquiere matices llenos de sutileza, porque la sociedad es muy hábil en eso de caminar de lado, de evadir y hacer como si “aquí no pasa nada”.



Ya en la noche de clausura del XXXII Festival de Teatro de Occidente presenciamos, en la sala Alberto Ravara, algo más allá de las 7:40 pm. el grandioso espectáculo “Callejera”, que plantea el argumento de la homosexualidad como excusa para desarrollar la temática del odio producto del miedo. Es la historia de Perla, el hijo varón de una familia que decide trasvestirse como una forma de rebeldía, casi como una venganza contra la sociedad, pero que nos deja claro que hay diferencias entre rol social, función sexual y afectividad. Perla desafía los estereotipos sociales para exhibir descarnadamente los estragos que el miedo, en su avatar de odio, nos están causando. Ese es su único y verdadero pecado: el odio.

Callejera es una producción de la agrupación teatral Séptimo Piso, producida por Dairo Piñeres bajo la dirección de Carlos Díaz, escrita y actuada por Luis Vicente González. Un poderoso texto de profundas implicaciones y muy diversos matices que impacta fuertemente la psique del espectador. Un verdadero arsenal de situaciones que el actor desarrolla en un performance pleno de verdad, sin amagos y sin clichés, desenvolviendo la historia de un personaje lleno de riesgos interpretativos para arrastrar al público en un remolino de contradictorias sensaciones que solo plantean una vía de escape: la realidad. La estructura dramática de ritmo circular nos lleva una y otra vez a un punto de partida, la familia y su poder de inflexión sobre la conducta de los hijos, pero también con un potencial enorme y terrible de crueldad y violencia por intolerancia, por miedo a los prejuicios sociales. La familia que pudo ser bastión salvador en la vida de Perla, se convirtió en su verdugo, con un arrepentimiento tardío.



Se trata de un trabajo muy demandante en relación al trabajo físico de actor y en este sentido, el tiempo parecer jugar contra la lucidez de su interpretación, primero porque se abusa del esquema circular con la reiteración de sucesos que podrían concretarse en favor del impacto al espectador y segundo porque empieza el cansancio a causar imprecisiones en el desempeño vocal y de movimientos. Sin embargo, no logran estos detalles “aguar” el banquete teatral que nos brinda Perla, el pies descalzos, el sin camisa, el manos sucias, el “mariquito” al que una bala le sacó el odio, porque el odio no estaba en la bala, ya lo llevaba él por dentro. Y el odio es un camino que solo conduce al cementerio.

Y se despidió el Festival de Teatro de Occidente 2014.

Culmina pues la XXXII edición del FTO, dedicada este año en homenaje a la memoria del maestro titiritero Eduardo Di Mauro, personaje de gran relevancia y profundo impacto en el devenir del teatro en Portuguesa, en Venezuela y gran parte de Latinoamérica. Fundador del Teatro Estable de Muñecos de Portuguesa TEMPO y del Instituto Latinoamericano del Títere. Maestro de más una generación de hombres y mujeres dedicados al servicio social desde la cultura.

Termina por este año el FTO como lo que es, una fiesta, sin los artificios de años atrás cuando la disponibilidad de bienes y presupuestos no eran tan preocupante, pero con igual ánimo festivo que fuera amenizado por una de las agrupaciones emblema de la música popular en nuestra ciudad: el Grupo Totuma, con su variado y sabroso repertorio de temas.

Cierra el telón, se apagan las luces… el festival hace una pausa pero realmente no termina, sigue palpitando en las mentes y corazones de sus espectadores, de sus hacedores. Y sigue en movimiento, porque ya pronto estará de nuevo todo el equipo soñando y planeando el FTO 2015 siguiendo la consigna de ¡Un festival en movimiento!

J. Alberto Ojeda